Monday, March 20, 2006

El Desagradable.

Es un Domingo de Febrero, y aprovecho de ir a comer con mi vieja a un restaurant. Ahi nos sentamos, hacemos nuestro pedido y esperamos. De fondo se escucha el murmullo indecifrable las varias conversaciones y amenas conversaciones que se producen en el local, cada cual indistinguible de cualquier otra, ninguna particularmente alta, por lo que se mantiene un ambiente grato. En el periodo en que cocinan nuestra comida, comienza otra conversacion, la nuestra. Pasamos varios temas, la mayoria intrascendentes. En otro lado, un cliente esta hablando con su hija. Ella grita, el habla fuerte en un tono de voz que me recuerda a Jorge hevia, aunque mas agudo. Pronto mi vieja hace un comentario:
-Ese huevon es un roto.
Yo, actuando de buena fe, le respondo:
- Dejalo, esta hablando con su hija, lo mismo hacias tu.
Mi vieja me replica y Empezamos a comer. De a poco, el murmullo deja de tener la misma intensidad y comienza a apagarse. la gente se retira del local de manera gradual.
Entonces el "señor", como lo llame entonces decide seguir interactuando con su hija. estan jugando a adivinar personajes huevones de series huevonas que el padre deja que su hija vea a destajo:
-Hace inventos y tiene un laboratorio, quien es?
-Desté!
-Si, vien. Responde su papito felicitandola ante tamaña prueba de ingenio y cultura general.

Nada muy desagradable todavia, ya que estamos comiendo y aun con apetito, pese a lo que vendria despues.
Seguimos comiendo felices, hablando de vez en cuando, a un nivel tolerable y respetando al resto. Este resto empieza a estar formado cada vez en mayor medida por la noble familia compuesta por el papito, la hijita, la mamita que tiene el colon irritable como ella le informo a todos los que asisitian, y su cada vez mayor numero de decibeles.
Cuando solo quedamos nosotros dos y ellos en el restaurant, y estamos terminando el plato principal, la situacion se vuelve cada vez peor. Ocupa varias veces su celular para hacer llamadas, gritar y darnos a entender a todos sus conversaciones. Empieza , otra vez, una conversacion conversacion desagradable con su ladrillo.
De las partes desagradables me acuerdo de lo siguiente:
"Usted sabe, con la pega y la tecnologia moderna este mundo..."
"Entonces yo digo: ¿Para que operarla si total igual se va a morir?"
"Disculpeme (varias veces)"
"Pero si usted estuviera en las mismas que yo..."
"Por eso vinimos a osorno"
Su esposa, al tono nos informa
Tengo colon irritable.
Lo destacable de la situacion es que estuvo por lo menos 40 minutos regurgitando esa mierda generica que ocupaba como excusas ante no se que problema, sin respetarnos ni a nosotros ni a los dueños del restaurant.
Mi vieja me dice varias veces que vaya y le eche puteadas, pero yo no tengo ganas de ir y humillarlo (aunque merecido se lo tenga) delante de su familia.
Por mi falta de decision y por no ver las cosas claras, ese dia termino convirtiendose en el peor de las vacaciones.
Ese IMBECIL es un ejemplo de roto ejemplar: Maleducado y egoista.
Yo, por otro lado fui un ESTUPIDO por no haberlo callado, suponiendo que la dignidad de él delante de su familia era superior a las nuestras. Lo bueno es que aprendi a reaccionar a tiempo para la proxima.

Epilogo: Salimos del restaurant, comentando lo desagradable del tipo. Afuera el dueño esta fumando. Nos dice que el tampoco lo conoce y no es amigo suyo. Siente verguenza por lo ocurrido. Nos cuenta su maravillosa experiencia con el susodicho:
- Este imbecil se para y nos dice: "¿Usted cree que yo soy imbecil?, a lo que yo respondo "¿Perdon?", Y me dice que su hija tiene asma y que le llega humo. Le respondo que no debio haberse sentado ahi si era la zona de fumadores. Como si tuvieramos que saber que su hija tiene asma.

Hay gente que realmente no sabe cual es su lugar en el mundo ( o sea, y pa que lo lean bien DESUBICADAS.)





Wednesday, March 08, 2006

Mendigos

Hay que eliminar a los mendigos, porque se quejan tanto cuando uno les da limozna como cuando no se les da- Aurora. F. Nietzche.

¿Hay algo mas despreciable que un mendigo?

No digo esos mendigos que estan ciegos, son mongolicos o les faltan brazos, en esos casos se puede llegar a entender que mendiguen, ya que son inutiles de facto . Hay veces incluso que llegan a darme pena y les paso algunas monedas.
Tambien puedo soltar unas monedas cuando hay algun artista callejero, mal que mal, vuelven un poco menos deagradable la ciudad y estan trabajando, o casi.
No llegan a molestarme. O bien no les queda otra, o estan ocupando sus talentos para hacer algo de plata en la calle. Aun asi, encuentro que deberian estar haciendo otras cosas, solo un sordomudo sin piernas ni brazos y con un severo retraso mental deberia mendigar como modo legitimo de ganarse la vida.

Pero los que me molestan, a los que desprecio como a ninguna otra persona ( con una excepcion... en el prox capitulo.), son esas personas que, jovenes con piernas ( o apendices, no se si estas entes deberian ser clasificadass como vertebrados) y que pueden ver, en una palabra, sanas, piden una moneda. Hay varios tipos de mendigos que caen en esta clasificacion:
-El que va caminando por la calle y con el cual te cruzas y te dice "Dame una moneda", como si te vieras obligado a pagar tributo ante la contribucion que significa su existencia. Te vienen ganas de pegarle un combo en la jeta, aprovechando que viene en hacia ti, por flojo y por darte una orden.
- La cerda con una deformacion inefable pero aun asi presente, digna de un cuento de Lovecraft, que aparte de exigirte, como el caso anterior, te dice "oyesyuci'osh'sh-dame'una-moneaa", ululando mas que hablando, por lo que tienes que traducir mentalmente, lo cual llega a ser afortunado, porque cuando llegas a comprender lo que te dijo, el engendro de Yog-Sothoth ya se encuentra por lo menos 5 metros detras de ti. Tan repelente es que ni siquiera rabia te da en e momento, solo repulsion. El enojo llega mas tarde.
- El que te encuentras cuando estas caminando por alguna calle de osorno, tratando lo mas que puedas para no mojarte con la lluvia. Él, sentado en la entrada de algun negocio te pide una moneda, poniendo cara de perro triste, como si alguna desgracia similar al tsunami del 2004 lo hubiera dejado tirado en la calle. Este mendigo deberia llamarse Mendigo-mina, ya que actua como una mina en el sentido de que esta en el suelo, esperando a que pases muy cerca de el para intentar inutilmente bolsearte algo. Lo bueno de el mendigo-mina, es que resulta facil pegarle una patada en el hocico si en algun momento llegas a cansarte de escuchar a estas no-personas™. Estoy seguro que dentro de los proximos meses lo comprobare, si sigo de peaton.
- El flayte que con su tono agudo se las da de choro y te machetea, y que como no lo pescay no hace nada. Como todos los flaytes, lo unico comparable a su atrofia lingüistica es su cobardia, asi que encararlos o ignorarlos es lo mismo. A pesar de todas sus amenazas, no llegara mas alla.
Su arma secundaria es decir que se culea a mi hermana o que mi vieja le presta el poto. Al parecer los flaytes tienen una obsesion con el sexo anal, sin duda porque su madurez psicosexual no pasa de la homonima etapa, como diria Freud.
- El Borracho. Un clasico de la vida citadina, el borracho es el mendigo por excelencia. Su mendidicidad no es especialmente enervante ya que llega a ser divertida, sobre todo la forma en que te pide la plata.

Hay mas arquetipos de mendigos y no es el proposito darlos a conocer a todos.
Tampoco lo es simplemente quejars, esto seria inutil.
de esta manera, llego a la conclusion evidente, hasta que no se instaure un regimen autoritario que fuerce a los mendigos a enlistarse en el ejercito, que la unica forma de desahcerse de esta plaga es a largo plazo. No con trabajos ni con programas estatales para ayudarlos, porque los mendigos son independientes del desempleo,ya que pueden estar empleados y aun asi mendigar cuando salgan a la calle. Es falta de educacion.
¿Y Como se educa a los mendigos para que no lo hagan?
Ignorandolos de forma masiva, solo si nadie los ayuda van a desaparecer, bien por que desisten de mendigar, bien porque se murieron de hambre. Quien ayude a estos bolseros sera complice de ellos y fomentara su existencia.